La falsa fortaleza durante un duelo

La falsa fortaleza durante un duelo

La persona valiente no es la que oculta el sufrimiento, sino la que tiene el valor de compartirlo.

 

Aquella persona que después de una pérdida es vista llorando mucho, encerrada, inconsolable, gritando su dolor, expresando lo que siente, quizá en principio descuidada de su arreglo personal, aquella es a la que le dicen “te ves fatal”.

Es precisamente esa persona, quien vive el inicio de un proceso de duelo a quien los expertos consideramos como alguien que lleva realmente un buen duelo, a diferencia de la persona “fuerte”.

 

“Se ve que lo lleva muy bien”, “es de admirarse”, “se esfuerza por no tirar la toalla”, “es de valientes” “es todo un hombre por no derramar ni una lágrima” Frases que se han quedado a través del tiempo como verdaderas en donde mucho tiene que ver la cultura, la sociedad, lo aprendido, sin embargo es importante informar que no son un ejemplo de fortaleza, más bien es todo lo contrario y cuando se expresa admiración hacia estos comportamientos no solo la persona por dentro se llega a sentir mal si no que hace un esfuerzo enorme por mantenerse así, y entonces lo único que puede pasar es el desarrollo de un duelo complicado, la aparición de síntomas físicos, estas personas no están llevando un duelo adecuado.

 

Proteger del dolor

Cuando hay un encuentro con una experiencia difícil las personas reaccionan comúnmente de manera impulsiva con fines de evitar el dolor, esto aligera por momentos el impacto y es natural la acción en los primeros momentos de un duelo.

Habrá quienes se comporten evitando lugares, recuerdos, el uso de cosas de la persona que se ha ido y el aislamiento.

 

Llorar

Calmar el llanto, es generalmente lo que se busca, “no llores” “ya no le llores”. Llorar no tiene nada de malo, de hecho es un beneficio.

El llanto es una respuesta de descarga  interna cuando el cuerpo ha producido un exceso de estrés y necesita liberar, nadie se volverá loco por llorar si es lo que nos preocupa, no hay efectos secundarios que no pasen en unas cuantas horas. Llorar tiene una función social es una manera de pedir ayuda, y quienes escuchan el llanto deben saber cómo responder ante el de lo contrario no estarán ayudando.

 

 

Algunas respuestas emocionales esperadas

Como había mencionado anteriormente, ese “te ves fatal” pueden ser respuestas esperadas ante la pérdida por ejemplo el enfado y la culpa.

La doctora Kubler-Ross dice que esta fase natural del proceso de duelo la podemos ver en los niños cuando se separan de sus madres, muestran respuestas de protesta emocional con llanto y enfado para que la madre vuelva. Las personas lo hacen como una reacción instintiva como la de un niño que siente que le ha quitado lo que más necesita en el mundo.

El enfado puede ir dirigido contra la vida, Dios, las personas que siguen vivas y también contra quien se ha ido.

La culpa lleva frases como “si hubiese…, “si no hubiese…, “no puedo aceptar… “si pudiera volver atrás…

La culpa varía según el vínculo que se tenía con esa persona y la historia entre ambos, a veces la culpa tiene una base real pero lo importante es diferenciar que no la tiene, que aspectos no son responsabilidad del doliente.

 

Lo fuerte comenzará a derrumbarse

En algún momento empezará a derrumbare esa falsa fortaleza, de quienes se aguantan, se muestran como si nada hubiera ocurrido y casi siempre es por medio de síntomas, la ayuda y el apoyo de los demás debe brindarse con respeto siempre y fomentando que la persona logre expresar lo que realmente siente, “está bien llorar” y “no estás solo” son frases y acciones que abren la posibilidad de que alguien a quien apreciamos no viva un proceso de duelo complicado.

 

 

 

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Escrito por: Anabel Sauceda Balderas, Psicóloga y Psicoterapeuta

 

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